Travestis Zaragoza

Una noche muy loca con travestis en Zaragoza

Esa noche Magda no me había dejado tener sexo con ella. Casi diez meses de noviazgo llevábamos ya y continuaba negándose constantemente, ya me tenia harto la muy perra.

 Decidí que ya no pensaba tolerar más sus negativas. Como cualquier otro hombre quería tener sexo. Quería follar, eran ya más de diez meses que me venía conteniendo.

 Luego de salir de la casa de Magda comencé caminar pensando en encontrar algunas putas para sacarme la calentura, ya no podía más estar sin sexo.

 Tras caminar un buen rato, mi panorama se modificó un poco ya que en lugar de encontrar putas, me crucé con un grupo de travestis en Zaragoza y; aunque jamás lo hubiese creído, me sentí sumamente atraído por ellos. No sé si se debía a la abstinencia, a las ganas de follar o al morbo te estar con travestis, pero la idea me pareció muy atractiva y en seguida comencé a  hablar con uno de ellos que me dijo que tenía un departamento privado a unas pocas cuadras.

 Tras  aceptar ir al departamento, nos alejamos caminamos hasta alejarnos del resto de los travestis de Zaragoza y nos dijimos a un edificio muy pequeño que estaba solo pasando unas pocas calles.

 Le comente a Muriel, ese dijo que era su nombre, que sería mi primera experiencia con travestis Zaragoza. Le conté también que hacía diez meses que no tenía sexo y Muriel me miró con los ojos encendidos de deseo.

 Siempre había creído que el hecho de estar con travestis implica que a uno deban gustarle los hombres. Sin embargo, yo soy heterosexual, me gustan las mujeres, no los hombres.

 Ante mis ojos, los travestis de Zaragoza son hermosas mujeres, mujeres especiales y completamente diferentes a las otras y que además tienen la increíble capacidad de saber con exactitud qué es lo que un hombre necesita para sentirse sexualmente pleno y satisfecho.

 Esa noche con Muriel, se abrieron las puertas a un nuevo mundo en mi vida. Un mundo en el que comencé a experimentar y disfrutar  de los mejores encuentros sexuales que jamás  habría  imaginado que podía tener  con travestis.

 Por estos días, aún sigo de novio con Magda. Ya hace más de un año que estamos juntos, finalmente ella accedió y tuvimos sexo, aunque debo confesar que no se parece en nada a los apasionantes encuentros que tengo con los travestis Zaragoza.