Travestis Valencia
La apuesta y los travestis en Valencia
Esa noche estábamos con unos amigos jugando al billar. La noche transcurría entre el trago y el juego. Sin embargo, deseábamos añadirle algo de condimento a esa noche para salir de la rutina y; luego de haber bebido bastante uno de los chicos dijo:
- Hagamos las cosas más interesantes. El que pierde la partida debe tener sexo con travestis en Valencia…
Noté que todos reían, fui el último en hacerlo. Esas palabras habían despertado algo extraño en mi interior. La verdad es que me había imaginado por un instante haciéndolo con travestis de Valencia y la idea me había excitado sobremanera.
Nunca había estado con travestis, es más, ni siquiera había pensado en esa posibilidad, pero en ese momento algo nuevo despertó en mí, una mezcla de deseo excitación y curiosidad.
Yo era verdaderamente un experto jugando. Jamás perdía una partida. Salvo por esa noche. Disimuladamente decidí ser el perdedor… El “desafortunado” que debería someterse a cumplir con la apuesta y tener sexo con travestis en Valencia.
Y eso hice. Perdí. Luego de las bromas y las burlas, mis amigos me dijeron que debía cumplir con la apuesta y yo, fingiendo indignación y resignación, les dije que si no había más remedio, iba a cumplir con lo pactado.
Fue así que nos dirigimos a un night club frecuentado por travestis con mis amigos y allí ellos se aseguraron de que yo escogiera uno de ellos para pasar la noche.
Una vez que estábamos en ese night club noté que mi excitación crecía aún más. Realmente deseaba hacerlo, intentaba controlar mi mente para no tener una erección allí mismo, pues sabía que mis amigos no entenderían jamás esta peculiar fantasía.
Tras observar varios travestis de Valencia que poblaban el lugar, finalmente me decidí por uno que estaba en la barra, vestía como una zorra y tenía buenas piernas, por lo que me pareció que sería un buen comienzo.
Salí del night club con ese travesti y mis amigos se aseguraron de que entrara con él a un motel…Una vez allí, me sinceré y le comenté a Mimí (al menos ese era su nombre artístico) que se trataba de una apuesta pero que la había perdido a propósito pues realmente deseaba tener sexo con travestis.
Mimí me comprendió perfectamente y me dió una noche de sexo increíble. Estaba tan excitado que tras penetrarlo unos minutos, no pude evitar eyacular en su ano, estaba totalmente dilatado y deseoso de recibir mis embistes…
Al otro día me encontré con mis amigos y oculté la total satisfacción que sentía de haber pasado la noche con travestis Valencia.

