Travestis Murcia

Mi primer trabajito como uno de los travestis en Murcia

 

Cuando era chico recuerdo haberle quitado la ropa a mi hermana y haber fantaseado que era uno de los travestis en Murcia.

Con el pasar de los años, ya entrado en mi adolescencia comencé a disfrutar aún más el hecho de vestirme como una mujer. En realidad podría definirme como bisexual, pero lo que me fascina de haberme convertido en uno de los travestis en Murcia, es que tengo absoluta libertad para lucir como una chica, para mí esa es la mejor parte de mi trabajo.

Aun recuerdo como hoy  mi primera noche como uno de los travestis. Por aquel entonces tenía alrededor de 22 años y estaba incursionando tanto en el sexo como en el travestismo.

Me había hecho amigo de algunos travestis de Murcia y uno de ellos me había explicado como tenía que hacer para conseguir clientes rápidamente y que lugares debía frecuentar.

Hasta aquel momento, solo había tenido sexo con mujeres, por lo que se trataba de una experiencia totalmente nueva en mi vida, iba a convertirme esa noche en uno  de los travestis en  Murcia y eso me enorgullecía por completo.

Esa primer noche tan especial, pasé horas arreglándome y luego, bien entrada la noche, me dirigí a uno de los lugares que mi amigo travesti me había recomendado para conseguir clientes buenos.

Estaba parado en esa esquina junto a un grupo de travestis cuando se detuvo un coche. El conductor bajó la ventanilla y me llamó. Preguntó cuanto cobraba el servicio y; luego de acordar un precio, subí a su coche dejando atrás al resto de los travestis.

Fuimos a un motel cercano. Una vez allí el hombre me miró, y de algún modo supo que era mi primera noche como uno de los travesti, porque dijo:

 

-          Tranquilo. Todo saldrá bien. Se nota que es tu primera vez… Pero creo que pasaremos un agradable momento.

 

Sus palabras me relajaron de algún modo. Me quité las ropas y él me pidió que me masturbara un poco, cosa que hice. En pocos minutos mi miembro estaba erecto y lo sentía muy caliente en mis manos.

Me puse en cuatro patas en la cama mientras el hombre decía improperios y groserías. Decía que le había tocado en suerte el único virgen de los travestis Murcia…

Me penetró bruscamente y no pude evitar emitir un grito de dolor, pero a él pareció no importarle y continuó penetrándome con más y más intensidad, hasta que me di cuenta que realmente esta disfrutándolo muchísimo…

Luego de un rato sentí su semen en mi culo, lo inundó y chorreó por mis piernas excitándome tanto que acabé dando un gemido de placer…

Luego de eso disfrutaría mucho más mis diferentes encuentros, sintiéndome realmente feliz de haberme convertido en uno  de los travestis Murcia.