Travestis Mallorca

En mi oficina con travestis en Mallorca

Siempre tuve una fantasía que devoró mi mente varios años: tener sexo con travestis en Mallorca en mi oficina.

 Soy un hombre maduro, tengo un cargo ejecutivo en una compañía de agroquímicos. Quizás trabajo demasiadas horas, pero tengo una gran oficina donde cada mediodía me relajo y tomo ese tiempo para liberar las tensiones y el estrés cotidiano.

 Mi fantasía era estar con travestis en Mallorca uno de esos mediodías en mi oficina y abandonarme al placer y la lujuria.

 Sin poder dejar de pensar en ello cada día, finalmente tomé acción y una noche comencé a buscar travestis de Mallorca para tener “un almuerzo ejecutivo”.

 Lo que más me excitaba era la idea de verme en mi ámbito laboral con dos profesionales del sexo capaces de cumplir mis más bajos instintos. Me excitaba muchísimo imaginarme en esa situación.

 Decirle a mi secretaria que tendría un almuerzo de negocios en la oficina, que no pasara ninguna llamada ni permitiera que nadie me interrumpiera mientras los travestis y yo follábamos salvajemente en la mesa de reuniones…

 Y así fue. Luego de hablar esa noche con una agencia donde ofrecían servicios de travestis en Mallorca, les expliqué la situación. Quería que me enviaran dos de sus mejores profesionales. Debían vestirse como ejecutivas, llevar poco maquillaje y disimular su profesión tanto como les fuera posible a fin de no levantar sospechas en el lugar de trabajo.

 Un miércoles, finalmente, a la hora del almuerzo hablé con mi secretaria. Le informé que vendrían dos empresarias (travestis) que tendrían conmigo una reunión de negocios y que no debía ser interrumpido por ninguna circunstancia.

 A la hora pactada mi secretaria, sin sospechar absolutamente nada, me informó que dos ejecutivas preguntaban por mí y le pedí que las hiciera pasar a mi despacho.

 Los travestis de Mallorca se veían muy bien en traje sastre, nadie podría notar cual era realmente su propósito y su profesión y eso me excitaba aún más. Entraron a mi oficina y fui con los travestis a la mesa de reuniones.

 Con mucha calma, disimulando mi excitación, pues estaba súper caliente ya para ese entonces, les pedí que se quitaran la ropa.

 Eso hicieron y; sin poder contenerme, comenzamos a follar sobre esa mesa como animales.

Mientras penetraba a uno de los travestis Mallorca, el otro me sobaba el ano, que sin darme cuenta, estaba tan dilatado que podría haberme penetrado sin ningún esfuerzo.

 Sin siquiera avisarme, mientras yo seguía embistiendo a uno de los travestis de Mallorca, el otro me penetró sin piedad y me excité tanto que me corrí manchando de semen toda la mesa.

 La fiesta continuó unas horas más. Luego me vestí, acomodé el lugar y despedí a los travestis Mallorca agradecido por el mejor almuerzo ejecutivo que pude haber imaginado.