Travestis

Sexo con travestis en la cocina

Soy un reconocido chef en mi ciudad. Tengo un restaurante donde sirvo los mejores platos de la zona. Afortunadamente el negocio va bien y me ha dado grandes satisfacciones.

 Al igual que la cocina, otro de mis grandes placeres en la vida es el sexo. Soy de esas personas que aún no conocen cuál es su límite, por lo que siempre estoy dispuesto a nuevas experiencias y aventuras a la hora de follar.

 Una de las últimas fantasías que llevé a cabo fue una fascinante experiencia con travestis.

Hacía tiempo en mi mente rondaba la idea de tener sexo con travestis, era una de las pocas cosas que me faltaban experimentar, así que comencé a considerar la posibilidad de hacerla realidad.

 Para añadirle condimento extra, se me ocurrió que además de hacerlo con travestis, sería mucho más excitante hacerlo con ellos en mi propio restaurante, particularmente en la cocina, de esa manera juntaría mis dos pasiones, la cocina y el sexo…

 Completamente determinado, comencé a investigar algunas páginas de Internet y fui encontrando muchos travestis que me gustaban y con los que me imaginaba disfrutando locas aventuras sobre la mesada de mi cocina.

 Tras ver muchos perfiles, fotos y servicios me decidí por dos sensuales travestis que trabajaban juntos. Los llamé y les conté lo que deseaba hacer. Ellos  aceptaron mi propuesta a cambio de una tarifa razonable y los cité en mi restaurante luego de la hora del cierre.

 Esa noche, una vez que había cerrado las puertas a los clientes, esperaba con mucha excitación que llegaran mis adorados travestis para hacer realidad mi fantasía.

 Alrededor de la una de la madrugada escuché que tocaban la puerta trasera de mi negocio y me apresuré para hacerlos pasar. Los travestis se veían aún mejor que en las fotos, ambos vestían muy sexis, con diminutas faldas, ajustados tops  y medias de red.

 Conduje a los travestis a la cocina, les ofrecí algo de beber y casi de inmediato ellos comenzaron a seducirme. Primero se quitaron la ropa dando un show de strip tease sumamente erótico. Ambos estaban parados sobre la mesada donde cocinaba y verlos de ese modo me había puesto a mil.

 Cuando terminaron su danza uno de ellos comenzó a darme la mejor mamada de mi vida. Yo estaba sentado sobre la mesada y uno de los travestis se devoraba mi polla con pasión.

Cuando sentí que estaba a punto de alcanzar el orgasmo, ya que me había excitado como nunca, le pedí al otro travesti que me penetrara haciendo caso omiso de mis gritos de dolor.

 Eso fue precisamente lo que hizo, a pesar de mis súplicas de que se detuviera, el travesti me embistió por el culo mientras yo sollozaba de dolor y placer, alcanzando el orgasmo más intenso que había tenido en mi vida…

Esa noche con travestis se volvería a repetir religiosamente en mi cocina muchas veces más.