Putas

Disfrutando  la primera clase con putas

Tengo la fortuna de encontrarme en una excelente posición económica. Mi estilo de vida me permite viajar por el mundo conocer lugares y disfrutar de las más exóticas experiencias.

 A pesar de sentirme muy libre a la hora del sexo, siempre había sentido curiosidad por tener sexo sobre un avión. Es una fantasía clásica, realmente nada rebuscado. No obstante, no había tenido la oportunidad de llevarla  a cabo.

 Tenía programado un viaje al Caribe, aunque solo permanecería unos días allí, sentía necesidad de cumplir mi fantasía durante el vuelo. La única diferencia era que quería hacerlo en el avión con dos putas.

 Me excitan mucho las putas, además de admirar su profesionalismo y entrega, me dan mucho morbo y se me ocurrió que esa era una excelente ocasión para hacer realidad mi fantasía de tener sexo con putas volando en un avión.

 Cuando faltaban unos pocos días para el viaje que tenía programado, compré tres pasajes en primera clase con destino al Caribe. Uno era para mí y los  restantes eran para las putas que pensaba llevar de compañía.

 Lo interesante era que además de follar en el avión, podría disfrutar de ellas durante mis días de estadía en ese delicioso y cálido paisaje.

 Investigué varias agencias de putas y finalmente conseguí unas muy bonitas que estaban dispuestas a acompañarme en mi gran aventura.

 Llegó finalmente el momento añorado. Recogí a las putas en su apartamento privado y luego de una breve presentación, nos dirigimos rumbo al aeropuerto.

 Una vez que estábamos en el avión,  le dije a la azafata que no quería ningún tipo de interrupciones y que la llamaría si se me ofrecía algo.

Afortunadamente no había nadie más en primera clase, ya que era una fecha poco frecuente para ese tipo de destino.

 Estada finalmente solo con las putas… La ansiedad y excitación me invadían, había ansiado tanto ese momento. Las putas lentamente comenzaron a quitarse la ropa. Una de ellas me la mamaba mientras yo le chupaba los pezones a la otra, mordisqueándolos y sintiendo mi miembro totalmente erecto en la boca de la otra.

 Luego de estar así un buen rato, corrí el asiento para atrás, hice que una de las putas se recostara sobre él y comencé a penetrarla mientras con mi mano acariciaba el sexo de la otra…

 El placer que sentía era impresionante. Embestí a esa puta hasta que estaba por correrme, entonces me aparté de ella y decidí terminar lo que había empezado con la otra, pero decidí correrme en su culo por lo que la puse a mis espaldas. Ella se tomaba con ambas manos de uno de los asientos y yo comencé a darle duro por el culo hasta que perdí totalmente el control y; entre gemidos de placer y dolor, me corrí por los aires.

 Luego nos cambiamos y llamé a la azafata para pedirle unas bebidas y continuar nuevamente follando con las putas en ese avión con destino al Caribe.