Chaperos Valencia

Bajo el puente de Serranos con chaperos en Valencia

De visita por Valencia me había dispuesto en esa oportunidad a conocer los puentes más bellos de la ciudad, ya que soy un apasionado de la arquitectura y siempre que viajo me deleito visitando las construcciones arquitectónicas que difieren de un lugar a otro que uno visita.

 Lo que no sabía era que esa visita terminaría en un apasionado encuentro con chaperos en Valencia.

 Esa tarde había recorrido varios puntos de la ciudad, sin embargo, tenía muchos deseos de conocer el puente de Serranos. Todos decían que era un lugar maravilloso y así parecía en las fotografías.

  Ya era algo tarde cuando decidí ir de todos modos a recorrer sus inmediaciones a pie, pues me encontraba cerca. Mientras caminaba pude notar que allí había muchos chaperos. También vi que muchos hombres se acercaban a ellos solicitando sus servicios y; en mucho casos, veía que luego de conversar un rato se alejaban juntos, cliente y chapero a fin de tener sexo.

 Ese panorama era totalmente nuevo para mí, pero sin dudas, ver chaperos en Valencia y hombres que los buscaban, me había parecido sumamente excitante, tanto que noté que mi miembro se había endurecido dejando un notorio bulto que asomaba de mis pantalones.

 Comprendí muy bien lo que necesitaba. Ya que los chaperos  estaban allí, quizás podría tener un recorrido privado al puente de Serranos y tener sexo allí mismo con uno de esos atractivos chaperos de Valencia.

 Completamente decidido a cumplir los deseos de mi cuerpo, me acerqué  a un grupo de chaperos  que estaba bajo el puente, ellos me saludaron calurosamente. Les comenté que quería hacerlo con uno de  ellos bajo el puente, que no me demoraría más de una hora, pero era importante hacerlo allí, bajo el puente.

 Uno de los chaperos de Valencia se me acercó, ganándole al resto, me tomó de la mano y comenzamos a caminar bajo el puente.  El lugar era tal como me lo había imaginado, perfecto.

 El chapero me condujo hasta una zona oscura debajo del puente donde no había nadie. Me sonrió y me dijo:

-          Si te parece podemos hacerlo aquí mismo.

Se colocó de espaldas contra un muro, dejando caer sus pantalones. Sus muslos eran firmes, musculosos, verdaderamente atractivos…

 Jamás había imaginado que terminaría follando bajo ese puente con chaperos en Valencia, pero eso fue precisamente lo que sucedió esa noche.

 Lo penetré sin dificultad mientras oía sus gemidos de placer y contemplaba maravillado la escena. Estaba tan excitado que no demoré en correrme en su culo…

 Nos despedimos, seguí caminando bajo el puente y sonriéndome por haber tenido esa curiosa experiencia con chaperos Valencia.