Chaperos Mallorca
Mi perdición con chaperos en Mallorca
Esa noche regresaba en mi coche conduciendo de una fiesta en la que había bebido bastante. Venía algo distraído escuchando música y terminé perdido en la ciudad.
Nunca había recorrido esa zona, bajé la velocidad para poder apreciar el panorama. Había varios bares por allí y decidí detenerme en uno de ellos para beber algo más antes de regresar a casa.
Apenas entré al bar me di cuenta que se trataba de unos de esos lugares donde uno podía encontrar chaperos en Mallorca para pasar la noche. Si bien yo soy heterosexual, en ese momento me sentí cómodo, solo deseaba beber una copa tranquilo y precisamente eso fue lo que hice.
Al terminar mi copa me dirigí a mi coche que había aparcado afuera. Sobre el estaba apoyado un joven, evidentemente era uno más de los chaperos de Mallorca que abundaban por esa zona.
Él me preguntó si podía alcanzarlo al centro pues tenía que encontrarse con unos clientes y yo justamente iba en esa dirección por lo que le dije que podía dejarlo cerca de destino.
Así fue que ambos subimos al coche y comencé a conducir rumbo al centro sin sospechar aún que esa noche tendría sexo con uno de los chaperos de Mallorca más sensuales.
El se veía muy bien, tenía un cuerpo digno de un modelo de esos que aparecen en las revistas, era musculoso, de rostro agradable y conversábamos amenamente.
El me preguntó si alguna vez había estado con chaperos y le respondí que realmente no pues no me sentía atraído por los hombres.
- Quizás eso se deba a que nunca le has dado la oportunidad a los chaperos de Mallorca. Te sorprendería cuanto podrías gozar por el simple hecho de tener una experiencia diferente.- dijo.
Sus palabras me dejaron pensando unos instantes. Noté que me había excitado ese comentario. Adempas hacía varios días que no tenía sexo. Sin pensarlo demasiado me aparqué a un costado de la calle. Ya era tarde y no había coches ni curiosos circulando.
- Pues bien, hazme sentir una noche diferente. – le dije.
Nos pasamos a la parte trasera de mi coche. Realmente deseaba follar y quizás era el destino el que me había colocado en esa situación. Pensé que hacerlo con chaperos era una idea divertida y nada tenía que perder, muy por el contrario, quizás la disfrutaría más de lo que imaginaba.
El se bajó sus pantalones y se puso de espalda a mi. Yo podía ver su ano dilatado…casi pidiendo que lo penetrara…
Sin pensarlo, bajé mi pantalón, mi miembro estaba por estallar de excitación. Comencé a penetrarlo muy duro. Sus gemidos de dolor y placer se volvían cada vez más intensos a medida que aumentaba el ritmo de las embestidas.
No podía creer cuanto estaba disfrutando follar con un chapero de Mallorca… Cuando ya no podía mas, quité el pene de su ano y me corrí en su boca…
Nos cambiamos, acerqué al chapero hasta el lugar convenido y continué mi camino a casa mucho más relajado y sintiéndome plenamente satisfecho de haber tenido sexo con chaperos Mallorca por primera vez.

