iconDile que le llamas de PutasYEscorts.net para recibir un trato especial.icon

Descarriada en el callejón con gigolos Valencia

Telf

Idiomas

Servicios

Mi Cuerpo

Altura
:
Peso :
Pecho :
Cintura :
Cadera :
Color de Piel :
Color de Ojos :
Color de Pelo
:
Forma de Pelo :

 

Mis Datos

Edad
:
Horario :
Telf
:
Email :
Web :
Viajes :
Hoteles :
Apartamento :
A Domicilio
:
Nº Ocultos :

 

Mis Tarifas

Precio Mínimo
:
Media Hora :
Una Hora :
Dos Horas :
Tres Horas :
Cuatro Horas :
24 Horas :
Noche Completa
:
Pago Tarjeta :
Pago Metálico :

En una ocasión había salido con unas amigas y había bebido más de la cuenta. Camino a mi casa pasé por un bar que llamó mucho mi atención por las luces de neón llamativas que me invitaban al último trago.

Detuve allí mi coche y entré en el bar. Una vez adentro, me senté en la barra y pedí un Martini. Si bien soy una mujer que ya ha pasado sus 40, los hombres siempre me han considerado atractiva y jamás he tenido problemas para ligar.

Mientras bebía mi trago, un joven se sentó a mi lado. No tendría más de 25 años, era muy atractivo y luego de unos minutos, mientras apuraba su cerveza, comenzó a buscar temas de conversación.

Realmente no me interesaba ponerme a conversar y además enseguida me percaté que se trataba de uno de los tantos gigolos Valencia que abundan por esa zona.

El hizo caso omiso mis palabras y me dijo que estaba con un amigo, que iban a unas pocas cuadras y que si estaba en coche no podía hacerles el favor de alcanzarlos.

El otro de los gigolos Valencia también era muy atractivo y al estar yo algo bebida, me sentí un tanto excitada por la idea de andar paseándome con esos dos jóvenes en mi auto, por lo que terminé por aceptar su propuesta.

Había dejado mi coche en el callejón que estaba a la vuelta del bar así que caminamos unas cuadras. Cuando llegamos al callejón, sentía como mi coño latía de deseo, imaginaba cómo sería tener sexo con esos dos gigolos Valencia allí mismo, totalmente al descubierto.

Creo que los jóvenes adivinaron mi intención, pues una vez que estas imágenes se retiraban de mi mente, uno de los gigolos Valencia me empujó con violencia contra una de las paredes del callejón, subió mi falda, bajó mi tanga y sin decir una sola palabra, desabrochó su pantalón dejando al descubierto una enorme polla dura totalmente erecta que de inmediato metió dentro mío.

Mientras él me penetraba, el otro de los gigolos Valencia había desabotonado mi blusa y besaba mis senos chupando y mordisqueando mis pezones. Me invadía una sensación increíble, sentía mi vagina empapada, a punto de correrse.

Me contuve tanto como pude, pero el primero de los gigolos Valencia continuaba embistiéndome con fuerza. Mis gemidos eran cada vez más intensos y el otro de los jóvenes me alentaba aún más, por lo que ya no pude resistir más y me corrí lanzando un sonoro grito de placer. Luego de ello nos acomodamos la ropa, subimos a mi coche y los llevé a su destino.